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sábado, 16 de febrero de 2013

Mi odisea: Renovar pasaporte venezolano en el Consulado de Madrid

Hola a todos !!! en este post o artículo les voy a contar lo que hice para renovar el pasaporte venezolano en España. 

A finales de 2011 mi pasaporte caducó, como llevaba algún tiempo sin viajar no me preocupé por renovarlo al momento, ni siquiera sabía que se podía solicitar cita 6 u 8 meses antes del vencimiento, para evitar esperar tanto por la cita. Total, que pasados un par de meses ingresé en la página del SAIME para solicitar la cita de renovación de pasaporte en el extranjero, específicamente en el Consulado de la República Bolivariana de Venezuela en Madrid - España. 

Pensé, siempre en positivo, que el trámite sería rápido o por lo menos en un par de meses estaría solucionado. Pero comenzó mi odisea "renovar pasaporte venezolano en Madrid". Y digo Madrid porque según me han comentado algunos venezolanos residenciados en Barcelona, Bilbao y Vigo, ellos en 3 o 4 meses ya tenían el pasaporte renovado. Al parecer es cuestión de circunscripción, porque el Consulado de Venezuela en Madrid es para todos los venezolanos residentes en: Madrid, Castilla y León, Castilla La Mancha, Extremadura, Andalucía, Murcia, Ceuta y Melilla. Por lo que es posible que esten más saturados que el resto de los consulados (es la conclusión a la que he llegado después de preguntar a: familiares, amigos, conocidos, foros, redes sociales, especialistas y demás seres vivos que se me atravesara en el camino durante estos últimos meses). 

En todas estás consultas también escribí en el facebook y twitter del Saime que nunca me respondió, tampoco pude contactar con ellos por correo electrónico y por teléfono menos aún. Sin embargo, el Consulado contestó a mis correos diciendo que tenía que esperar unos 11 meses para que me asignaran la cita del SAIME, que es lo que ellos podían decirme porque las citas las otorga el Saime y no el Consulado.  Al leer esta respuesta comprendí que no me quedaba otra opción que esperar y así lo hice. Sin embargo necesitaba tener el pasaporte vigente para poder tramitar asuntos legales en España.... y lamentablemente eso quedó paralizado hasta nuevo aviso. Aunque tengo el NIE, para hacer trámites como la solicitud de la nacionalidad, es necesario tener el pasaporte vigente. También para poder viajar por Europa e incluso para viajar en avión dentro del territorio español.
Acepté la realidad y esperé .... como algunos me decían que quizás en 10 meses me podían dar la cita, otros que eran 11 meses , yo visité cada día la página del SAIME para ver si me habían asignado la cita. Siempre me aparecía el mismo mensaje, algo así como: "usted se encuentra dentro de la lista de citas programadas, cuando se le asigne su cita se le enviará un mensaje al correo electrónico, revise los documentos no deseados". 

En noviembre de 2012, se realizó el "Consulado Itinerante en la ciudad de Sevilla", una jornada especial para atender a los ciudadanos venezolanos residentes en Andalucía y zonas cercanas. Uno de los trámites que se podían hacer en esta jornada especial, era la prorroga del pasaporte. Así que me fui el 14 de noviembre, justo el día de la huelga general en España... pero igual el Consulado nos atendió y realmente fue una excelente jornada (por lo menos pude prorrogar el pasaporte y esto me sirvió para activar de nuevo mis trámites legales en este país). La Cónsul y todo el equipo de trabajo estaba atendiendo con mucha familiaridad. Le comenté a la Cónsul que estaba esperando la cita desde finales de 2011 y me respondió: tienes que estar pendiente porque en cualquier momento te la asignan. Así que me fui contenta, con mi pasaporte prorrogado, con la esperanza de saber que pronto me asignarían la cita y feliz de haber conocido a unos cuantos paisanos. 

Llegó el día, en enero de 2013, reviso la página del SAIME , como todos los días desde hace 13 meses... y sorpresa!!!!! me habían asignado la cita para finales de enero. Que felicidad!!! y ahora a organizar el viaje, porque yo tengo que viajar desde Andalucia hasta Madrid (mas de 500 Km.) Pero ni modo, no me quedaba otra opción... o voy o tengo que esperar 13 meses más para una nueva cita (pensé yo). Como hay que estar antes de las 9 am, debemos ir por lo menos un día antes a la capital y así poder llegar tempranito al Consulado. Esto incluye, gasolina (que no es barata), o pasajes de autobús o tren, comida, hotel y demás gastos que se hacen cuando viajas. Pero a estas alturas, ¿para qué pensar en gastos si llevo tanto tiempo esperando?. 

El día señalado, llegué como a las 8 am, ya había como 40 personas por delante de mi. Todos escribimos nombre y apellido en una hoja que estaba pegada en la puerta del Consulado. A las 9 am abrieron las puertas, una señora (española y bastante antipática  se encarga de organizarnos en filas dependiendo del trámite que vamos a realizar. En este momento no sirve de nada haber escrito tu nombre en una hoja, porque cada quien fue haciendo su cola sin importar quien llego primero o después) Así son las cosas.... a mi tocó la cola de renovación de pasaporte (lógico) y era la más lenta porque el trámite es lento (entregas documentación, verificas datos, te toman la foto, te captan las huellas, luego debes ir al banco y pagar 72 euros, regresar al consulado para que te den el resguardo de tu solicitud y verificar que los datos están correctamente) como tenía algunas dudas hablé con el funcionario (venezolano) que lleva todo esto del Saime en Madrid, bastante amable y con mucha paciencia. 

No me quejo de la atención prestada por el funcionario del Saime en Madrid.... pero si me quejo de algo: hacernos esperar en la calle, con un frío (pleno invierno) y para colmo también había una señora embarazada (ella estaba acompañando a su madre y ya lo indican en la web del consulado que no se permiten acompañantes, pero estaba embarazada y era un único caso, quizás se podía hacer la excepción), personas mayores (abuelitos) creo que podían recibir una mejor atención en estos casos. Por lo menos dejarlos entrar y que no pasen frío. Sé que el local donde funciona el consulado es bastante pequeño, por lo menos el espacio donde los usuarios tenemos que esperar (dentro) porque afuera claro que hay muchísimo espacio (toda la calle). Pero también creo, que está ubicado en una zona bastante costosa en Madrid, donde los alquileres de locales deben ser elevados.... y yo, opinando un poco sobre este tema, recomendaría al consulado alquilar en otra zona de la capital, quizás con el mismo dinero se podría rentar un local más grande y así todos podemos esperar dentro o por lo menos los abuelitos, embarazadas, discapacitados y niños. (esto es solo una recomendación que surge de lo vivido una mañana en el consulado, quizás no siempre sea así, quizás es mejor ese local por cualquier motivo, no lo se... solo digo por si acaso)

Retomando mi odisea... resulta que al solicitar un nuevo pasaporte, el anterior (ese que había renovado) queda anulado (ya no sirve) así que de nuevo me quedo sin pasaporte. Menos mal que esta vez la espera fue corta. Desde ese día mi visita al SAIME volvió a activarse, visitaba cada día la página web para ver como iba el proceso de mi trámite. La verdad es que fue rápido, en pocos días ya indicaba que el pasaporte estaba impreso, y poco después ya estaba el sobre impreso y embalado... ahí se quedo paralizado el trámite, peeero revisando la página del consulado de vez en cuando, vi que aunque el SAIME no indica que el pasaporte ha sido enviado y recibido en oficina, en el listado de pasaportes recibidos que publica el consulado aparece mi nombre y apellidos :) eso lo vi a mediados de febrero de 2013. Y sinceramente estoy feliz, aunque mejor espero tener el pasaporte en mis manos para quedarme tranquila.

El tiempo del trámite: 14 meses y 20 días..... solo falta el último paso: ir a Madrid a retirarlo. Y es importante tener en cuenta lo que indica la web del Consulado de Venezuela en Madrid:
"Se informa a los siguientes ciudadanos, que sus pasaportes biométricos se encuentran en nuestra Sede Consular, a la espera de ser retirados: 
Para ello, pueden: 
(a) Acudir personalmente cualquier día laborable de lunes a viernes, entre e las 12:00 y las 13:00 horas, presentar un documento de identidad y entregar el comprobante del trámite que le entregaron el día de su cita. 
(b) Autorizar a otra persona o empresa de mensajería privada, para que retire en su nombre el pasaporte. El autorizado puede acudir cualquier día laborable de lunes a viernes, entre las 12:00 y las 13:00 horas, presentar un documento de identidad, entregar la autorización y el comprobante del trámite que le entregaron el día de su cita. "

Yo, como vivo en Andalucía y tengo un amigo que vive en Madrid, utilizaré la opción (b) pero si no tienes a nadie que pueda retirarlo por ti, quizás lo mejor es la mensajería privada porque ir a Madrid no es gratis (a menos que quieras aprovechar el viaje para disfrutar de unos días en la capital). 

Es todo por los momentos.... así que.... si tienes que renovar pasaporte, ya conoces mi experiencia y espero que la tuya sea más rápida (sobre todo la espera de asignación de la cita). 

Gracias por leer mi odisea y feliz día ;) 

Páginas que puedes consultar:
Twitter @RedsocialSAIME

Consulado de Venezuela en Madrid: http://madrid.consulado.gob.ve/
Twitter: @ConsulVenMadrid

miércoles, 7 de octubre de 2009

Origen de la Reina Pepiada * arepa VENEZOLANA

Hola, quiero compartir con tod@s una historia muy curiosa que ha llegado a mi correo electrónico....

LA REINA PEPIADA

Es la arepa más famosa del país. Su receta original dice que es una tostada rellena de pollo guisado y luego horneado, acompañado de lonjas de aguacate y granos de petit pois. (guisantes)

Actualmente, los establecimientos la rellenan con ensalada de gallina, mayonesa y aguacate. Su creador aún está vivo, se llama Heriberto Álvarez, tiene 83 años y es nativo de Las Araujas, una población del estado Trujillo. 'La autoría de la Reina Pepiada no es sólo mía sino también de mis seis hermanos ya fallecidos y, por supuesto, de mi ingeniosa madre: María de los Santos Álvarez, que en paz descanse. Todo comenzó cuando mi papá murió, estando nosotros muy jóvenes. Mi mamá nos trasladó desde Trujillo para Caracas en un camión de estacas. Nos instalamos en la Esquina de Cola e' Pato, en El Guarataro. Allí montamos un negocio de empanadas. Se hicieron tan famosas que la gente se venía desde El Paraíso, expresamente, a probarlas.

Como nos fue tan bien pudimos abrir otro local de Maderero a Bucare, cerca de la Plaza Miranda. Mis hermanos y yo le pusimos El Chance. Fue allí donde vendimos las primeras tostadas. Nuestro primer cliente se acercó a las 8:30 de la mañana, en octubre del año 49. Nos preguntó: 'Muchachos, ¿qué es eso de tostadas?'. Le explicamos que así se le decía a la arepa rellenita en Trujillo. Pidió una de queso de mano y se la devoró gustosamente. En ese momento se llamaba Alfredo Sánchez, vivía a una cuadra del negocio y era un aficionado al canto. Después se convirtió en Alfredo Sadel. Imagínese qué suerte nos dio ese señor de ser el primero que se comiera una de nuestras arepas'.

El origen del nombre
Con el tiempo fuimos creciendo y, en el año 55, abrimos Los Hermanos Álvarez en La Gran Avenida, la que comunica Plaza Venezuela con Sabana Grande. Estábamos en un punto estratégico, porque teníamos al lado la hermosa floristería de las hermanas Belloso y un negocio muy visitado que se llamaba Todo París. Nuestros clientes fijos eran Aquiles Nazoa, Oscar Yanes, Billo Frómeta y Abelardo Raidi, entre otros.

Ese mismo año, la señorita Susana Duijm ganó el Miss Mundo. Para rendirle homenaje, vestimos de reina a una de nuestras sobrinas, que tenía apenas 12 años. La sentamos como en un altarcito para que la gente la viera en el establecimiento. Entonces pasó un señor y nos preguntó por qué teníamos a esa niña allí. Le explicamos que era un homenaje a la nueva soberana de la belleza. Nos dijo: '¡Pero si yo soy el papá de Susana! Se las voy a traer para acá'. Y así fue.

Un viernes, como a las 10:00 de la noche, se apareció la señorita Susana con su papá. Yo le di una tostada en sus manos y le dije: 'Mire, esta tostadita se la preparó mi mamá especialmente y se va a llamar La Reina, así como lo es usted'. Ella me dijo: 'Muchas gracias, mijo', y se la comió con un juguito. Y como en esa época, a las mujeres de buenas curvas, así como Susana, se les llamaba 'pepiadas', le pusimos ese apellido a la arepa. Mantuvimos el negocio hasta el año 68. Otro que nos promocionó incondicionalmente fue Renny Ottolina. ¡Cómo se portó ese señor con nosotros!'.

Sobre la preparación original
Se amasaba muy bien la mezcla y se le incorporaba una cucharadita de mantequilla. En aquella época se conseguía la marca Alfa, que era muy buena y salía barata. Así, la masa adquiría una textura más flexible y perdurable. Una vez que se les daba forma, las arepas iban al budare por cinco minutos, luego al fogón hasta que se les levantaba la conchita, lo cual indicaba que estaban listas. El relleno, originalmente, es un pollo macerado: mi mamá primero lo sancochaba y le ponía bastante aliño y lo dejaba hasta el día siguiente en la nevera. Después lo horneaba y posteriormente era que le sacaba las lonjitas para rellenar la arepa. Una ocurrencia de ella fue ponerle aguacate. Y como en el negocio teníamos petit pois, porque a la gente le encantaba, entonces los añadimos a la arepa.

Alrededor del reinado
Después de La Reina vino otra arepa que también se hizo famosa. Era La Multisápida. La llamamos así porque Rómulo Betancourt hablaba, en los cincuenta, del surgimiento de una política multisápida. Queríamos hacer alusión a algo que estaba sobre el tapete. La nuestra tenía un poquito de queso, otro poquito de chicharrón, otro de pollo… Bien bonita, eso sí. No menos famosa fue La Prohibitiva. Era una tostada rellena de caviar, un invento de uno de mis hermanos como estrategia de ventas. La Reina costaba un bolívar y la gente se quejaba de que era muy cara, ya que las demás no pasaban de real y medio o real y cuartillo. Entonces pusimos La Prohibitiva a 2 bolívares para que La Reina luciera mucho más barata. Pero el venezolano siempre ha sido muy pantallero. Nunca faltaba alguno que llegara y dijera a todo gañote: '¡Álvarez, dame una prohibitiva!', y en secreto te susurraba: 'de queso de mano'. Todo era para aparentar que podían pagar una cosa que nunca se vendió.

Otro de nuestros productos principales lo llamamos 'Sistema Nervioso'. No era más que el mondongo. Le pusimos así por un borrachito maracucho que siempre nos visitaba y pedía: 'Dame un nervioso'. Según él, era lo único que le quitaba el malestar. Pero el cliente, quizás, más importante que tuvimos fue el señor Luis Caballero Mejías. Una noche se presentó con una bolsita de harina y nos dijo: 'Muchachos yo preparé esta mezcla a ver si las arepas me quedan igual a las de ustedes'. Nos pidió que la probáramos y nos explicó que eran dos kilos de maíz, primero sancochados, luego molidos y posteriormente secados. Nos fue muy bien con esa mezcla. Y cómo no, si lo que nos estaba dando era la fórmula de la harina pan. Un día se presentó un señor llamado Lorenzo Mendoza y le compró la receta.

Lo demás es historia